Curso anual, intensivo o superintensivo: cuál elegir

Anual, intensivo o superintensivo. La diferencia no es solo cuánto duran: cada uno asume un punto de partida distinto y da por hecho cosas diferentes sobre ti. Elegir mal significa aburrirte repasando lo que ya sabes o ahogarte intentando cubrir en cinco semanas lo que necesitaba seis meses.

Esta guía te ayuda a decidir cuál te toca según tu situación real, no según cuándo te apetece empezar.

Los tres formatos

Formato Qué asume de ti Para qué sirve
Anual Que empiezas con el curso y tienes el año por delante Construir la base y llegar con el temario trabajado desde el principio
Intensivo Que ya tienes una base y necesitas enfocar Concentrar la preparación en los meses previos al examen
Superintensivo Que el temario lo tienes dado y lo que falta es entrenarlo Trabajo modular de cinco semanas, muy práctico, justo antes de la convocatoria

La clave está en la columna del medio. El superintensivo no es «el intensivo pero más corto»: es otra cosa. Da por supuesto que el contenido lo tienes y se dedica a convertirlo en examen. Si llegas sin el temario dado, cinco semanas no te lo van a dar.

Cuál te toca según tu situación

Estás empezando segundo de Bachillerato

Te toca el anual. Es el único formato que acompaña el curso en paralelo, y tiene una ventaja que no se ve hasta el final: tu media de Bachillerato pesa el 60 % de la nota de acceso. Trabajar bien desde septiembre no solo prepara la Selectividad, también sube esa media.

Vas por la mitad del curso y ves que no llegas

Te toca el intensivo. Tienes base pero te falta enfoque y práctica de examen, que es exactamente lo que cubre.

Ya hiciste la Selectividad y quieres subir nota

Superintensivo. El temario lo diste en su momento; lo que necesitas es recuperarlo y entrenarlo con formato de examen. Además te interesa concentrarte en las materias de la fase específica, que es donde puedes ganar hasta 4 puntos.

Terminaste un Ciclo Formativo de Grado Superior

Normalmente superintensivo o intensivo, según cuánto te falte. Accedes con la nota media del ciclo y solo necesitas preparar las materias específicas que ponderan para tu carrera. Son dos o tres asignaturas, no once.

Llevas tiempo fuera del sistema educativo

Anual, aunque la fecha del examen parezca lejana. Recuperar contenido que se dejó hace años lleva más tiempo del que se calcula.

El cálculo que casi nadie hace

Antes de elegir, cuenta hacia atrás desde la fecha del examen y mira cuántas horas reales te quedan. No semanas: horas.

Un ejemplo. Si faltan diez semanas y puedes dedicar quince horas semanales, tienes 150 horas. Repártelas entre las asignaturas que te hacen falta y verás enseguida si el formato que estabas pensando es realista. Casi siempre, el resultado es que hay menos tiempo del que parecía.

Si las horas no dan, hay dos salidas honestas: reducir el número de materias de la fase específica y hacerlas bien, o cambiar de convocatoria. Lo que no funciona es mantener el plan y confiar en apretar al final.

Qué cambia en 2027

Dos novedades que afectan directamente a esta decisión.

La convocatoria ordinaria se adelanta una semana. En Cataluña es el 1, 2 y 3 de junio de 2027, cuando en 2026 fue el 9, 10 y 11. Tienes una semana menos que la promoción anterior, y eso se nota sobre todo en los formatos cortos.

La repesca pasa de septiembre a julio. La extraordinaria es el 6, 7 y 8 de julio de 2027. Hasta ahora, quien suspendía en junio tenía el verano entero para preparar septiembre. Eso se acabó: entre una convocatoria y otra hay cinco semanas, y parte se va esperando las notas.

La consecuencia práctica es importante al elegir curso: ya no puedes contar con la repesca como plan B relajado. Si crees que la vas a necesitar, la preparación tiene que estar hecha antes de junio.

Tres errores al elegir

  • Elegir por precio sin mirar el punto de partida. Un superintensivo es más barato que un anual, pero si llegas sin temario, es dinero perdido.
  • Apuntarse a todas las asignaturas posibles. En la fase específica solo cuentan las dos mejores. Preparar cinco a medias rinde menos que preparar tres bien.
  • Decidir sin mirar las ponderaciones. Antes de elegir qué materias trabajar, comprueba cuánto pondera cada una para la carrera que quieres. Una que pondera 0,1 te da la mitad que una que pondera 0,2, con el mismo esfuerzo.

Puedes ver las fechas, los horarios y los precios de cada formato en las páginas de los cursos de Selectividad PAU/EBAU.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre intensivo y superintensivo?

El intensivo concentra la preparación en los meses previos y asume que tienes base. El superintensivo son cinco semanas de trabajo modular y asume que el temario ya lo tienes dado: se centra en entrenarlo con formato de examen.

¿Puedo preparar la Selectividad en cinco semanas?

Si el temario lo diste y lo que falta es practicar, sí. Partiendo de cero o con lagunas grandes, no.

¿Qué curso me conviene si vengo de un Ciclo Formativo?

Normalmente uno de los formatos cortos, porque solo necesitas preparar las materias de la fase específica que ponderan para tu carrera, no el temario completo.

¿Merece la pena el anual si voy bien en el instituto?

Puede merecerla, porque tu media de Bachillerato pesa el 60 % de la nota de acceso. Mejorar esa media tiene un efecto que no se recupera después.

¿Cuándo son las PAU de 2027?

La ordinaria es el 1, 2 y 3 de junio de 2027. La extraordinaria, el 6, 7 y 8 de julio.

¿Puedo cambiar de curso si veo que no encaja?

Conviene preguntarlo antes de matricularte. Lo importante es detectarlo pronto: cuanto más tarde se cambia, menos margen queda.

¿Te preparamos la selectividad?

Llevamos desde 1892 en Barcelona. Cuéntanos por dónde vas y te decimos qué curso te encaja.

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