«¿Cuál es la asignatura más difícil de la Selectividad?» es la pregunta equivocada. La que importa es otra: cuál te va a costar puntos a ti.
Y la respuesta no depende de la dificultad de la materia, sino de un cálculo de treinta segundos que casi nadie hace antes de elegir.
El cálculo que decide de verdad
En la fase específica puedes examinarte de hasta tres materias y solo cuentan las dos mejores. Cada una aporta a tu nota de admisión el resultado de multiplicar tu nota por su ponderación, que es 0,1 o 0,2 según la carrera y la universidad. En total puedes sumar hasta 4 puntos, hasta un máximo de 14.
Mira lo que sale al hacer la multiplicación:
| Materia | Pondera | Nota que esperas | Puntos que te da |
|---|---|---|---|
| Una que se te da mal pero pondera alto | 0,2 | 5 | 1,0 |
| Una que se te da bien y pondera bajo | 0,1 | 9 | 0,9 |
Prácticamente lo mismo. Y con mucho menos sufrimiento en el segundo caso.
Ahora el escenario contrario, cuando se te dan parecido:
| Materia | Pondera | Nota que esperas | Puntos que te da |
|---|---|---|---|
| Materia A | 0,2 | 8 | 1,6 |
| Materia B | 0,1 | 8 | 0,8 |
Aquí la ponderación duplica el resultado. La regla que sale de esto es sencilla:
- Si esperas notas parecidas en dos materias, coge siempre la que pondere más. Es el mismo esfuerzo por el doble de puntos.
- Si esperas notas muy distintas, manda tu nota, no la ponderación. Perseguir un 0,2 en algo que vas a aprobar raspando no compensa.
Por qué una materia «fácil» puede hundirte
Porque hay un suelo que mucha gente descubre tarde: una materia solo te suma si la apruebas. Si no llegas al 5, no aporta nada, y habrás gastado meses en ella.
Ese es el verdadero riesgo de elegir por ponderación: no es sacar poco, es no aprobar y quedarte con cero donde contabas con dos puntos.
Las que suelen dar problemas, y por qué
Más que una lista de nombres, lo útil es reconocer los tres perfiles de materia que se atascan:
- Las acumulativas. Matemáticas, Física o Química. Si falta la base de un tema, los siguientes no se entienden. No se recuperan estudiando más al final: hay que ir hacia atrás.
- Las de ejecución bajo presión. Dibujo Técnico es el caso claro: sabes hacerlo o no, y con el reloj corriendo no hay forma de aproximarse. Un error de planteamiento se lleva el ejercicio completo.
- Las que parecen de memoria y no lo son. Latín, Historia de la Filosofía o los comentarios de texto. Se estudian como si fueran de repetir y se examinan pidiendo análisis y argumentación, que es otra cosa.
Y conviene recordar que el examen actual es competencial: al menos el 70 % de la puntuación de cada ejercicio viene de preguntas de respuesta abierta y semiconstruida. Eso perjudica especialmente a quien prepara una materia memorizándola.
El truco de la tercera materia
Mucha gente se presenta a dos materias porque solo cuentan dos. Es dejar de usar una red de seguridad gratuita.
Puedes examinarte de tres y se descartan automáticamente la peor. Si una sale mal —porque te tocó el tema que peor llevabas o porque los nervios se te llevaron el examen—, no te perjudica.
Es la forma más barata de protegerte de una mala mañana.
Cómo decidirlo
- Coge tus dos o tres carreras candidatas y mira qué materias ponderan 0,2 en cada una. Son datos públicos que cada universidad publica al inicio del curso.
- Busca las coincidencias. Si una materia pondera alto en todas tus opciones, es la prioritaria.
- Estima con honestidad qué nota sacarías en cada una hoy, no la que te gustaría.
- Multiplica y compara los resultados. Ahí se ve si merece la pena.
- Añade una tercera de refuerzo, la que te resulte más llevadera.
Y hazlo en otoño, no en primavera: la elección se formaliza en la prematrícula, meses antes del examen. Para situar el calendario completo, está la guía de la Selectividad 2027, y para el cálculo de la nota con ejemplos, la de cómo calcular tu nota de acceso.
Si lo que te falta es decidir primero la carrera —porque sin eso las ponderaciones no se pueden mirar—, lo trabajamos en la guía sobre qué carrera estudiar. Y si hay una materia concreta que se te está atascando, se resuelve antes con clases particulares que esperando a la siguiente evaluación.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son las asignaturas más difíciles de la Selectividad?
Depende de ti más que de la materia. Las que más se atascan son las acumulativas (Matemáticas, Física, Química), las de ejecución bajo presión como Dibujo Técnico y las que parecen de memoria pero piden análisis, como Latín o Historia de la Filosofía.
¿Me conviene elegir la materia que más pondera?
Solo si vas a sacar una nota parecida a la de tus otras opciones. Si esperas un 5 en la que pondera 0,2 y un 9 en la que pondera 0,1, los puntos que te dan son casi los mismos.
¿Qué pasa si suspendo una materia de la fase específica?
No suma nada: una materia solo cuenta si la apruebas con un 5 o más. Es el riesgo real de elegir por ponderación.
¿Cuántas materias conviene preparar?
Tres. Solo cuentan las dos mejores notas, así que la tercera no penaliza y te cubre si una sale mal.
¿Cuántos puntos puedo ganar en la fase específica?
Hasta 4, que sumados a la nota de acceso dan un máximo de 14.
¿Cuándo tengo que elegir las materias?
La elección se formaliza en la prematrícula, meses antes del examen. Conviene tenerlo decidido en otoño, cuando ya están publicadas las ponderaciones del curso.
¿Puedo cambiar de materia después?
Una vez cerrada la prematrícula, no. Por eso conviene hacer el cálculo antes y no sobre la marcha.


